TRIPOLI, Libia.- Trípoli es un verdadero campo de batalla. Los combates continúan en la ciudad, que es controlada mayormente por los rebeldes. El fortín de Muammar Gaddafi, Bab el Azizia, se encuentra bajo el control de las fuerzas opositoras y el paradero del líder libio sigue siendo un misterio. Los rebeldes han prometido amnistía a los leales al líder libio que lo entreguen. Vivo o muerto, informó el diario español "El País".
El jefe del Consejo Nacional de Transición (CNT) rebelde, Mustafá Abdel Jalil, detalló además que un empresario de Bengasi ha ofrecido una recompensa de dos millones de dinares libios (alrededor de 1.100.000 millones de euros) por la captura de Gaddafi.
Esta mañana, Gaddafi hizo nuevas declaraciones por radio desde que su bastión cayera en mano de los sublevados. Afirmó que está dispuesto a "morir o vencer". Exhortó a resistir y continuar luchando contra los rebeldes: "llamo los habitantes de Trípoli, a las tribus, a los jóvenes y a los ancianos a salir a las calles y limpiar la capital de las ratas".
Por su parte, el portavoz del Gobierno libio, Musa Ibrahim, ha asegurado que el régimen es capaz de resistir la ofensiva de los rebeldes durante "meses o años". Aseguró que las fuerzas de seguridad convertirán darán batalla, y adelantó que unos 12.000 voluntarios tribales se dirigen en estos momentos hacia Trípoli para frenar el avance rebelde.
El conflicto, que parece estar lejos de terminar por el momento, ha dejado ya más de 400 muertos y al menos 2.000 heridos en la batalla por dominar Trípoli, declararon los rebeldes a la cadena panárabe Al Arabiya.
Mientras el dirigente libio sigue en paradero desconocido, el CNT sigue dando pasos para consolidar su legitimidad al frente de Libia. Hoy se reunirá en Doha (Qatar) con representantes de los Gobiernos de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Italia, Turquía y Qatar, para intentar conseguir fondos para recuperar la economía libia tras seis meses de conflicto. (Especial)